
J U L Y 1 9 9 6
La International Society for Third-Sector Research (ISTR) Tiene El Agrado
De Presentar El Primer Informe De Una Serie Que Se Publicará
Periodicamente. Este Informe Reseña Los Trabajosridos A Latinomerica
Presentados En La Seguna Conferencia Internacional De La ISTR
(Ciudad De México, Julio De 1996)
La Investigación Sobre El Tercer
Sector:
El Sur También Existe
Catalina Smulovitz
El objeto de estas notas es comentar aquellos trabajos referidos a Latinoamérica presentados en la Segunda Conferencia Internacional de la International Society for Third Sector Research en la Ciudad de México en 1996 (see references). Los treinta trabajos presentados permiten observar el carácter fragmentado, caótico y desigual que ha adquirido la investigación en este campo en la región. La identificación de los principales temas abordados ilustra la situación: se presentaron trabajos que describen la situación general del sector en un determinado país (Foley y Hasbún Barake; Jiménez de la Jara; Bettoni Schafer y Vázquez Novoa); trabajos que evalúan el papel de las ONGs en diferentes políticas sociales, tales como política ambiental (Avila García), de vivienda (Coulomb y Herrasti), educativa (Mack Echiverría; Merege y Aquino Alves; Rodríguez Herrera; Schteingart), industrial y rural (Méndez y Ríos Herrán; Parra Vázquez y Moguel Viveros; Gordon), de salud y de la infancia (Bifarello; Biagini y Sánchez); estudios que analizan las capacidades financieras del sector en determinados países (de la Maza; González Bombal y Roitter); investigaciones referidas a la relación entre las ONGs y los movimientos de mujeres (Schapira; Tarrés Barraza) y estudios que analizan las relaciones entre las ONGs y el estado (Armony; Bonamusa y Villar; Castro y Castro; Fernández Rodríguez y Villalobos Gryzbowicz; Pérez Yarahuan y García-Junco Machado; Piester y Chalmers; Thompson; Vives). La mayoría de los trabajos son estudios de casos o análisis de experiencias organizacionales individuales. Dada la novedad del campo así como el explosivo crecimiento del fenómeno en la región era de esperar esta inicial construcción de un corpus de datos sobre el tema. Y en cierta forma esto explica por qué la mayoría de los trabajos se orienta hacia la acumulación y registro de experiencias individuales antes que hacia la reflexión sobre las características y el impacto del fenómeno. No obstante, y a pesar de las razones que explican las características actuales del desarrollo de la investigación, es difícil evitar la imagen de que nos encontramos frente a un corpus de investigaciones en busca de una teoría.
Dada la diversidad de los trabajos presentados he decidido concentrar mis comentarios en dos cuestiones conceptuales y controvertidas que aparecen en algunos de ellos. Estas nos permitirán reflexionar y especificar el rol que el Tercer Sector tiene en el contexto latinoamericano, a la vez que nos ayudaran a redefinir algunos conceptos relacionados con la evolución del sector en la región.
¿Cuales son estas dos cuestiones? La primera se refiere a las diferentes razones que explican el crecimiento y características del sector en las diversas sociedades latinoamericanas. La segunda implica una revisión de una de las premisas de la literatura teórica sobre el sector, en particular, una reconsideración de aquella que sostiene que el desarrollo del tercer sector esta relacionado con el desarrollo de sociedades más democráticas. La discusión de estas dos preguntas permitirá destacar la contribución que la investigación latinoamericana puede aportar a la teoría general sobre el mismo.
I.
Las reglas del arte recomiendan un prolijo resumen de cada uno de los trabajos que están siendo considerados. Sin embargo, he decidido no transitar ese camino. Entiendo que no aportará demasiado reescribir en forma sumaria el contenido de las diversas experiencias organizacionales aquí consideradas. Es más, es altamente probable que ese trayecto nos impida ver los problemas teóricos comunes y propios de la investigación en la región.
¿Cuales son, entonces, esas preocupaciones compartidas que merecen destacarse? La mayoría de los trabajos retifica el reciente crecimiento del sector en América Latina y explica dicho crecimiento a partir de dos hipótesis que han sido sugeridas por algunos economistas norteamericanos, a saber (ver Salamon y Anheier1 para una crítica de esta posición): que la emergencia de las organizaciones no gubernamentales esta asociada con déficits del estado y del mercado para cumplir adecuadamente con sus funciones. La amplia aceptación de estas hipótesis puede ilustrarse con afirmaciones extractadas de los distintos trabajos:
"En los años ochenta,.....la fe que desde el período liberal se tiene en el Estado como principal proveedor de educación se resquebraja, lo cual ha dejado en una posición inmejorable a los sectores no gubernamentales para cubrir la creciente demanda frente a la decreciente oferta oficial."2
"Como parte de la estrategia neoliberal, el retiro de las funciones de protección de la salud por parte del Estado y su "transferencia" al sector privado, a la comunidad, a la familia y al propio individuo condicionó la aparición o incremento, de organizaciones voluntarias privadas para hacer frente a actividades de salud en poblaciones de bajos ingresos o con problemáticas específicas."3
"La política social para los "menores" en el ámbito de la ciudad de Rosario se inscribe en un proceso de fragmentación y debilidad estatal......Los programas asistenciales que se producen desde el sector de ONGs aparecen y se sostienen un partir de la necesidad de suplir la falta de acción del Estado...."4
La relación entre déficits del mercado como asignador de recursos y el crecimiento de las ONGs aparece ilustrada, por ejemplo, en el estudio de Méndez y Ríos Herrán "ONGs y La Política Industrial. El Caso de ADMIC." En dicho trabajo se analiza la emergencia de ADMIC en relación a su capacidad para resolver uno de los problemas fundamentales de la economía mejicana: el desempleo. (Para otros ejemplos del tratamiento de esta hipotesis ver también Arellanes Jiménez; Parra Vázquez y Moguel Viveros; Suarez de Soto y Pinedo Guerra; Vives). Pareciera ser, entonces, que una significativa cantidad de las investigaciones que están siendo desarrolladas en la región se orienta a demostrar e ilustrar estas hipótesis.
De acuerdo con las categorías desarrolladas por Skocpol y Somers5 para analizar las estrategias del análisis comparado, podría afirmarse que la mayoría de los investigadores parecen haber optado por proveer los casos para una demostración paralela de una teoría general. Pero qué sucede si leemos a las investigaciones latinoamericanas desde esa otra estrategia de investigación comparativa identificada por Skocpol y Somers, el contraste de contextos. En ese caso, veremos que el crecimiento del sector en América Latina puede ser explicado por causas que se relacionan con problemas propios de la región. La identificación de estas otras causas es relevante en tanto permite especificar las particularidades del proceso latinoamericano, a la vez que permite enriquecer el conjunto de hipótesis de la teoría general.
¿Cuales son las características especificas que distinguen la evolución de los casos latinoamericanos? En los distintos trabajos presentados se menciona que las características específicas del contexto político latinoamericano afectaron significativamente el proceso de emergencia y la naturaleza de las ONG's resultantes. Son varios los trabajos que señalan que dado el carácter autoritario, pasado y en algunos casos actual, de los sistemas políticos latinoamericanos y dadas las tareas que confrontan los procesos de democratización, las ONGs han emergido y proliferado para satisfacer objetivos propiamente políticos. Si bien no son partidos políticos, y tienen que pelear con ellos a fin de mantener su autonomía, las mismas han nacido en respuesta a las condiciones del contexto político y con misiones específicamente políticas y civiles. Andrés Thompson, por ejemplo, afirma:
"en países en vías de desarrollo, las ONGs se caracterizan, en gran medida, por sus lazos con los movimientos sociales y con el sistema político. Las nuevas ONGs- que son solo parte de un Tercer sector mas amplio y viejo- nacieron bajo restricciones políticas severas y siempre han tenido una visión política que orienta su acción hacia el fortalecimiento (empowerment) de los pobres y de los marginados por un lado, y hacia cambios en el régimen político y en las políticas publicas por el otro."6
En varios de los trabajos que aquí se comentan se reconfirma e ilustra esta hipótesis. Kerianne Piester y Douglas Chalmers, por ejemplo, señalan en relación con el caso mexicano.
"la proliferación de ONGs que pueblan la política con muchas voces nuevas. Reclaman por la realización de elecciones competitivas y limpias, por la protección del medio ambiente, por los derechos indígenas, por los derechos de la mujer, por la competencia comercial justa y por la provisión de servicios para la mayoría excluida de los mexicanos pobres"
Y agregan,
"aunque las ONGs se preocupan principalmente por proveer servicios a diversos grupos sociales, muchas deliberadamente o sin proponérselo se han transformado en partes del proceso político.......Cualquiera sea la razón o el origen, están fomentado nuevas practicas e interacciones políticas con el estado que, consideramos, están transformando las características de la política mexicana"7
En los trabajos de Foley y Hasbún Barake; Bonamusa y Villar; Armony; Aguilar; Fernández Rodríguez y Villalobos Gryzbowicz; y Pérez Yarahuan y García-Junco Machado pueden encontrarse afirmaciones similares respecto del rol que las condiciones políticas previas tuvieron en la proliferación de ONGs y en la definición de su misión en el contexto latinoamericano.
¿Cual es la relevancia de este hallazgo para la teoría general sobre la evolución de las ONGs? Y ¿de que forma este origen particular afecta las tareas y los desafíos que enfrenta el sector en la región? Al establecer una causa adicional para explicar el desarrollo de las ONGs estos estudios muestran que la teoría general parece haber dejado de lado una importante variable explicativa. Si ese es el caso, quizás otra hipótesis puede agregarse a fin de ser considerada para su validación empírica.
Cuanto mayor sea la crisis de los mecanismos de representación y de control de las acciones gubernamentales, mayores serán las posibilidades de que las ONGs se desarrollen y lleven adelante funciones de representación, control y de proselitismo de causas políticas.
¿Cuales son las implicancias de esta hipótesis? Si la marca de origen de estas organizaciones esta asociada a los fracasos del sistema político propiamente dicho, entonces, es probable que las tareas y misiones de las misma se concentren en un cierto tipo especifico de metas. Si esto es así, la especificidad del contexto explicaría no solo el origen de estas organizaciones sino también las características y objetivos de sus practicas. En este sentido cabe recordar, que varios de los trabajos mencionan el rol que las nuevas ONGs han tenido en la creación de confianza social y en el mejoramiento de mecanismos de representación y de control gubernamental. En los trabajos, a la vez que se reconoce el rol insustituible del estado en la creación de estas condiciones institucionales, se señala que las ONGs tienen un importante papel por cumplir a fin de garantizar la puesta en marcha y el sostenimiento de estas condiciones: pueden fiscalizar la forma en que el estado desarrolla estas tareas institucionales y fiscalizar la propia actividad de las ONGs fiscalizadoras. En los trabajos de Thompson; Armony; Bonamusa y Villar; y Piester y Chalmers se encuentran ejemplos del papel cívico y político asumido por las ONGs en el contexto latinoamericano.
Dadas las características sociopoliticas de la región, la concentración de las ONGs en cuestiones referidas a la transparencia del sistema político y al control de las acciones gubernamentales parece estar justificado, en tanto la acción de las mismas puede contribuir a mejorar el bienestar de las personas, facilitando el acceso a la justicia, a elecciones libres y al ejercicio de derechos ciudadanos. Asimismo, podría afirmarse que la sostenibilidad del Tercer Sector en la región parece depender del éxito que estas organizaciones obtengan en su rol de fiscalizadoras del sistema político. Por lo tanto, y desde una perspectiva de largo alcance, la relevancia de las funciones fiscalizadoras de las ONGs no puede ser subestimada.
Uno de los rasgos salientes el Tercer Sector Norteamericano ha sido su capacidad para atraer la cooperación en tiempo y\o dinero de individuos y empresas. Esta voluntad de cooperación no puede ser atribuida solo a la ingenuidad o buena fe de la cultura americana. Tiene lugar porque la gente y las empresas confían en lo que estas organizaciones harán y hacia donde dirigirán sus esfuerzos. Y esta confianza tiene lugar porque, empresas e individuos, tienen forma de controlar y fiscalizar a dichas organizaciones, esto es, pueden recurrir a la fuerza estatal para hacer que estas organizaciones actuen responsablemente. En cambio, en los casos latinoamericanos, donde los mecanismos de control y fiscalización de las acciones gubernamentales son débiles o inexistentes, confiar y dar podrían llegar a verse como señales de estupidez o de extrema ingenuidad. Por lo tanto, la creación de confianza y el establecimiento de mecanismos institucionales que permitan fiscalizar las acciones gubernamentales es importante no solo porque conduce al bienestar de las personas sino también porque puede ser la única esperanza para la supervivencia y sostenimiento de las organizaciones del sector. Las ONGs que revindican causas civiles pueden actuar, entonces, como fiscalizadoras de políticas públicas, como defensoras del control legal y como fiscalizadoras de la transparencia de las acciones de las propias ONGs.
Dada la actual situación socioeconómica de las sociedades latinoamericanas, es probable que la mayoría de las ONGs oriente sus esfuerzos hacia la provisión de servicios sociales. Sin embargo, cabe notar que dados los problemas políticos e institucionales de la región, la supervivencia de las ONGs de provisión de servicios puede peligrar si no se establecen mecanismos institucionales que hagan posible la fiscalización de acciones públicas. En consecuencia, en el caso latinoamericano el desarrollo de ONGs orientadas a funciones de fiscalización de acciones publicas y de políticas gubernamentales no puede ser descuidado.
Antes de concluir esta sección, un último comentario. ¿Es esta tesis una versión modificada de la hipótesis del fracaso estatal ? ¿Acaso no estamos diciendo que frente a la incapacidad del estado para proveer y garantizar un bien público, i.e. como las "instituciones de libertad,"8 las ONGs son la alternativa funcional para llevar adelante la tarea? A diferencia del posible rol que las ONGs pueden asumir frente al fracaso del estado, en este caso, las ONGs no pueden reemplazar al estado en la provisión del bien público faltante ni siquiera en una escala parcial. Esta incapacidad no deriva de la existencia de recursos insuficientes como sucede en el caso de la hipótesis del fracaso estatal, sino de la propia naturaleza privada y voluntaria de las ONGs. En tanto organizaciones privadas, las ONGs están incapacitadas para obligar universalmente la aceptación de sus servicios. Sin embargo, las instituciones constitucionales y republicanas, se caracterizan no solo por su universalidad sino también por el carácter no voluntario de su aceptación. Todos estamos obligados a cumplir la ley, pero sólo el estado tiene el monopolio legítimo del uso de la fuerza para lograr su aceptación. En consecuencia, las ONGs orientadas a la promoción de causas civiles son estructuralmente incapaces de garantizar la concreción de la tarea. Solo pueden actuar como fiscales morales antes que como proveedores actuales del bien público en juego. Podrán aspirar a evaluar la perfomance de las instituciones estatales que tienen a cargo esta tarea y podrán intervenir en los debates orientados a rediseñar los alcances de dichas instituciones, pero no podrán constituirse en proveedoras alternativas de esos bienes.
II.
En esta sección consideraré la otra cuestión mencionada al principio de este comentario. En algunos de los trabajos9 presentados se sugiere que la existencia de un Tercer Sector significativo no está necesariamente relacionada con el desarrollo de una sociedad mas democrática. Vale la pena concentrar la discusión en este argumento, en tanto el mismo supone la revisión de uno de los conceptos más establecidos en la literatura respecto de la relevancia y beneficios sociales que brinda la existencia del Tercer Sector. Desde luego, si la sugerencia puede ser demostrada o si pueden conocerse las condiciones bajo las cuales la misma es válida, entonces, una premisa central de la literatura referida a este tema tendrá que ser revisada.
Desde la publicación de Democracia en la América las conexiones entre la disposición a formar asociaciones y el desarrollo de la democracia han sido consideradas como un hecho irrebatible. En los años sesenta, por ejemplo, la tipología de sistemas políticos elaborado por Almond y Powell10 se hacía eco de esta aseveración cuando sostenía que los sistemas democráticos eran el resultado de la combinación de la alta autonomía de los subsistemas y de la alta diferenciación estructural. El influyente libro de Robert Putnam, Making Democracy Work11 es uno de los ejemplos más recientes de esta forma de argumentación. Es en este contexto que la afirmación contraintuitiva "la existencia de una fuerte y activa sociedad civil no garantiza más democracia"12 debe ser examinada.
Una forma de comenzar la discusión es preguntarse cómo puede medirse la fortaleza y la actividad de la sociedad civil. No es ese el camino que pretendo transitar. Entiendo que esta forma de abordaje del problema, generará interminables y estériles discusiones acerca de las cualidades de los indicadores y ocultará uno de los puntos implícitos en la afirmación, a saber, que es solo bajo ciertas condiciones que las ONGs pueden tener algún impacto sobre la naturaleza de los regímenes políticos. Específicamente esta afirmación implica que el número de organizaciones de la sociedad civil no determina las características y naturaleza del régimen político sino que la fortaleza de la sociedad civil depende del tipo de relación que las ONGs son capaces de establecer con el estado.13
Una ilustración de este argumento puede encontrarse en el texto de Bonamusa y Villar.14 En el trabajo los autores señalan que en Colombia pueden encontrarse 42.000 Juntas de Acción Comunal, 13.000 Cooperativas, 2.700 clubes y 5.346 ONGs . Sin embargo, y a pesar de la existencia de estas organizaciones los autores consideran que la sociedad civil colombiana no es fuerte ni efectiva. A partir de este caso, Bonamusa y Villar distinguen tres posibles formas de relación entre el estado y la sociedad civil. En una de ellas, la sociedad civil se organiza autónoma e independientemente del estado. Las ONGs no se enfrentan a él ni presionan para influir sobre la política pública sino que intentan desarrollar políticas sociales autogestionando recursos de la sociedad. En esta perspectiva la proliferación de las ONGs es un signo de la fortaleza de la sociedad civil. En la segunda alternativa, las ONGs se organizan para influir en la orientación de las políticas estatales. A fin de ser exitosas las ONGs están obligadas a enfrentarse y/o a negociar con el estado. En este caso la fortaleza de la sociedad civil es producto de la capacidad que tienen las ONGs para extraer recursos gubernamentales. Sin embargo, y en tanto para ser exitosas deben negociar con el estado, corren el riesgo de ser cooptadas por este. La tercera perspectiva afirma que una sociedad civil fuerte está relacionada con la capacidad de las ONGs para promover y defender intereses públicos y colectivos. En esta alternativa, la definición del bien común no es propiedad exclusiva de las ONGs ni del estado sino producto de la acción combinada de ambos. Es su interacción la que permite el crecimiento de la participación ciudadana y la democratización de los procedimientos estatales. Por lo tanto, en esta perspectiva es importante no solo lo que estas organizaciones puedan obtener del estado sino también cómo las misma redefinen y modernizan las condiciones legales bajo las cuales el estado y las organizaciones operan. En este caso, la fortaleza de la sociedad civil está dada por su capacidad para crear un clima que fomenta la participación ciudadana para definir y controlar los asuntos públicos.
Mas allá de los comentarios que cada una de estas alternativas pudiera despertar, se desprende de las mismas que las relaciones específicas que se establecen entre las organizaciones de la sociedad civil y el estado son el punto clave para analizar su impacto sobre las características del régimen político. Esta conclusión tiene una serie de consecuencias que es necesario enfatizar:
1) Al mostrar que el número de ONGs es una condición necesaria pero no suficiente para determinar la naturaleza del régimen político, queda redefinida la premisa que establece una relación entre existencia de ONGs y tipo de régimen.
2) Al mostrar la relevancia que tiene para el estudio de este tema la consideración del escenario político institucional en el cual estas organizaciones operan, queda fijada una agenda de investigación. Los trabajos futuros deberían concentrarse en el tipo de relaciones (linkages) entre ONGs y estado antes que en las organizaciones propiamente dichas.
3) Esta agenda incluye preguntas tales como a) ¿cuál es la relación (linkage) más conveniente y\o adecuada para el éxito de estas organizaciones? b) ¿qué debe hacerse para crear las relaciones adecuadas que promuevan el éxito de las ONGs? esto es, ¿cuál es la estrategia a desarrollar para el logro de estos objetivos?
Curiosamente, el tratamiento de este segundo tema nos ha remitido a un problema similar al considerado al final de la sección anterior, a saber: que las características de la sociedad civil están determinadas no sólo por las organizaciones que la componen sino también por escenario institucional en el cual operan. Es el propio escenario institucional el que afecta las probabilidades de que la sociedad civil se constituya en una esfera autónoma de interacción social.15 Por lo tanto, es posible concluir que cuestiones tales como las características de dicho escenario y el modo en el cual el mismo se construye e influye sobre las actividades de las ONGs quedan colocadas en el centro de nuestras preocupaciones.
Esta conclusión tiene consecuencias teóricas y practicas. Por un lado, muestra que a menos que la teoría general considere al escenario político institucional, y en particular a los tipos de relaciones (linkages) que en cada sociedad se establecen entre las ONGs y el estado, las formas en que estas organizaciones efectivamente inciden sobre el escenario sociopolítico quedarán en la oscuridad. Por el otro, y si acordamos que el escenario institucional afecta la supervivencia de estas organizaciones y el éxito de sus acciones, se sigue que las variadas y a veces difíciles condiciones institucionales de la región, tienen la capacidad de fijar una agenda de acción para estas organizaciones. Dada la debilidad de las instituciones constitucionales protectoras, así como la debilidad de las instituciones de control de las acciones gubernamentales, la agenda de acción de las ONGs regionales queda asociada a la necesidad de mejorar la calidad de vida y al mismo tiempo a la necesidad de crear las condiciones institucionales que permitan garantizar la supervivencia de las organizaciones de la sociedad civil.
Catalina Smulovitz es profesora de Ciencia Politica en la Universidad Torcuato Di Tella en Buenos Aires y miembro de la Carrera de Investigador del CONICET. En 1991, obtuvo su Ph.D. en Ciencia Politica en The Pennsylvania State University. En la actualidad está investigando las relaciones entre la ciudadania y el sistema juridico en la Argentina.
REFERNCIAS
Aguilar, Luis, "Desarrollo, Participación y el Tercer Sector en Latinoamérica"; Arellanes Jiménez, Paulino Ernesto, "El Papel y la Contribución en las Políticas Publicas de la ONG: Foro de Cambio Empresarial en el Estado de Puebla; Armony, Ariel, "Coerción, Cooptación o Democratización?: Los Nuevos Derechos Humanos de la ONGs Frente a las Instituciones Públicas"; Avila García, Patricia, "Las organizaciones No gubernamentales y su impacto en la política ambiental de México"; Benítez, Marcela, "El Rol de las ONGs y los Poblados que desaparecen en la Argentina. Un Análisis Regional"; Bettoni Schafer, Analía y Vázquez Novoa, Graciela, "Tercer Sector en Uruguay, movilización de recursos humanos y financieros: su impacto en el desarrollo económico"; Biagini, Graciela y Sánchez, Marita, "Políticas Publicas, ONGs y Complejo HIV/SIDA: El Caso de la Argentina"; Bifarello, Mónica, "Las Organizaciones No gubernamentales y las políticas para la infancia en situación de pobreza. Una visión local"; Bonamusa, Margarita y Villar, Rodrigo, "El Fortalecimiento de la Sociedad Civil y lo Publico en Colombia"; Castro y Castro, Fernando, "Cambio de las Relaciones entre el Gobierno y el Tercer Sector"; Coulomb, René y Herrasti, Emilia María, "ONGs y Políticas Habitaciones en México"; de la Maza, Gonzalo, "Mecanismos de Financiamiento del Sector No Lucrativo en Chile"; Fernández Rodríguez, Rosa María y Villalobos Gryzbowicz, Jorge, "El Tercer Sector y la Transición Democrática en México"; Foley, Michael W. y Hasbún Barake, Franzi Miguel, "ONGs Desarrollo y Democracia en El Salvador"; González Bombal, Inés y Roitter, Mario Marcos, "Movilizacion de Fondos en la Sociedad Civil Argentina"; Gordon, Sara, "La Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural"; Jiménez de la Jara, Marcela, "El Gobierno y el Tercer Sector en Chile: Hacia una Relación Sinergística"; Mack Echeverría, Luis Fernando, "Estado, Sociedad Civil y Educación en Guatemala"; Méndez, José Luis y Ríos Herrán, Rogelio, "ONGs y Política Industrial. El Caso de ADMIC"; Merege, Luiz Carlos y Aquino Alves, Mário, "El Desarrollo de la Filantropía de Comercio a Través de la Educación: Una Experiencia Brasilera"; Parra Vásquez, Manuel y Moguel Viveros, Reyna, "Emergencia de ONGs de Cafeticultores Indígenas en Chiapas. Estrategias frente a las Políticas Agrícolas"; Pérez Yarahúan, Gabriela, y García-Junco Machado, David, "Los Límites de la Acción Gubernamental y el Surgimiento de ONGs en México"; Piester, Kerianne y Chalmers, Douglas, "Organizaciones No Gubernamentales, Política Pública, y la Estructura Cambiante de la Política Mexicana"; Rapone, Anita y Simpson, Charles, "Organización de Refugiados en Exilio para el Desarrollo Económico: Las Comisiones Permanentes Guatemaltecas"; Rodríguez Herrera, América, "Las ONGs y las Políticas Educativas en el Salvador. El Caso del programa Educo"; Schapira, Lidia, "El Liderazgo Femenino en las Organizaciones Asistenciales Argentinas"; Schteingart, Martha, "La Investigación Acción y las relaciones entre Organizaciones no gubernamentales y el Sector Académico"; Suarez de Soto, María Helena y Pinedo Guerra, Melba, "Las ONGs como vehículos y motores de desarrollo en la ciudad de Cali"; Tarrés Barraza, María Luisa, "De la identidad al Espacio Publico. Las ONGs de mujeres"; Thompson, Andrés, "Noche y Día: Cooperación y Conflicto Entre el Tercer Sector y el Estado en Argentina"; Valadares de Carvalho, Nanci, "La Acción Sostenible de las ONGs de Norte y Sur"; Vives, Carmela, "Las ONGs y el Estado: Experiencias de un programa estatal de Capacitación de Lideres Juveniles Comunitarios".
NOTAS
1. Salamon, Lester y Helmut Anheier, "Explaining the Non-Profit Sector: A Cross National Analysis," (MIMEO). Trabajo presentado en la Segunda Conferencia Anual de la International Society for Third-Sector Research. Mexico, 1996.
2. Mack Echeverría, referencias.
3. Biagini y Sánchez, referencias.
4. Bifarello, referencias. Ver tambien Avila García; Parra Vázquez y Mogel Viveros; Gordon; Rodríguez Herrera; Benítez, referencias.
5. Skocpol, Theda y Margaret Somers, "The Uses of Comparative History in Macrosocial Inquiry" en Comparative Studies in Society and History Vol. 22, 1980.
6. Thompson, Andrés, referencias, (mi traduccion).
7. Piester y Chalmers, referencias.
8. Habermas, Jurgen, "Citizenship and National Identity: Some Reflections on the Future of Europe" en Praxis International (12:1, April 1992).
9. Ver Armony; Bonamusa y Villar, referencias.
10. Almond, Gabriel y Powell, Bingham, Comparative Politics (Little Brown and Company: 1978).
11. Putnam, Robert, Making Democracy Work. Civic Traditions in Modern Italy (Princeton University Press, 1993).
12. Armony, referencias.
13. Desde distintos puntos de vista la importancia de la relacion entre del estado y las ONGs es analizada en los siguientes trabajos Jimenez de la Jara; Coulomb y Herrasti; Piester y Chalmers; Pérez-Yarahuan y García-Junco Machado.
14. Bonamusa y Villar, referencias.
15. Peruzzotti, Enrique, "Civil Society and the Modern Constitutional Complex: The Argentine Experience" in Constellations, Vol 4, No. 1, 1997. p. 95.
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